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The English version of this Infusing Love: A Mom’s View blog can be found below. 

 

En Puerto rico se celebra el Día de Acción de Gracias (Thanksgiving) al igual que en los Estados Unidos continentales. La verdad es que todos los días festivos federales se celebran, pero éste lo hemos “criollizado” en gran medida. Los platos típicos de Thanksgiving no son los mismos, excepto por el pavo asado, que a veces también se substituye por cerdo, o lechón como se le dice acá.  Incluso, se sirve algo que se le llama “pavochón” que es pavo cosido y sazonado al estilo del lechón típico navideño. A este estilo de preparación se le llama “pavochón”.

En la mesa puertorriqueña rara vez falta el arroz y en Thanksgiving no es la excepción. En este caso, lo típico es alguna variación del arroz blanco con habichuelas por separado, como arroz guisado  (cocido con algún otro elemento conjunto). Muchas veces se utiliza el arroz con gandules, que es uno de los platos predilectos de la navidad en nuestra islita.

En vez de las tradicionales papas majadas de los Estados, en Puerto Rico se hace ensalada de papa o de coditos o macarrones. El postre supone algún tipo de flan, que puede ser de vainilla, queso, coco o hasta de calabaza en sustitución del pie. También hay quien se anima a hacer un bizcocho de tres leches, delicioso pastel de esponja amarillo, muy mojado y con merengue batido a mano para encabezar. Se les hizo la boca agua. Esa era la idea. Nuestras festividades suelen ser muy sabrosas.

Desde que murieron mis suegros, nos hemos encargado de preparar el almuerzo/cena de acción de gracias en la casa que heredamos y que ellos solían usar para este festejo. En ocasiones un patrono de alguno de los familiares invitados donaba el pavo y nosotros lo asábamos. Lo demás se aportaba entre todos, como el arroz. La ensalada, etc.

Este año, uno de los niños de la familia se ganó la carrera del pavo; competencia escolar en la que se premia al ganador de la carrera con un pavo entero. El pavo pesó 13 libras y lo rellenamos con trifongo, que es una unión de mofongo de tres clases: de plátano, yuca y maduro. Eso sí que es difícil de describir. Solo tiene que probarlo en algún momento de su vida, aunque en el cielo deben tener bastante. Digamos que se debe juntar con alguna persona puertorriqueña que haya aprendido a cocinar con su madre o abuela para que le explique bien como se hace porque si no, no llego al punto que quiero hacer.

Después de haber jugado dominó y comido hasta no poder más, en vez de irse caroling, montamos la parranda. Esto significa que también cantamos canciones relacionadas a la celebración de la navidad, lo único que de forma mucho más ruidosa y de estilo libre. La tradición de la parranda comprende visitar con música a amigos y vecinos pero muchas veces entrando a las casas esperando ser agasajados a altas horas de la noche. A estas visitas inesperadas se les llama asalto, pues son como robos de sueño y contenido del refrigerador a mano armada con instrumentos musicales, a veces improvisados, como un sartén y cuchara.

Sobre toda distinción, en ambas regiones  (en Puerto Rico al igual que en Estados unidos) esta festividad tiende a marcar el comienzo de la Navidad, aunque algunos (como nosotros) pusimos nuestro arbolito desde más temprano en noviembre. Creo que la feliz llegada de esta Navidad en Puerto Rico, tuvo que ver con el hecho de que no tuvimos grandes huracanes este año. También tuvimos un gran triunfo como puertorriqueños, al provocar la renuncia de un gobernador que no probó respetar nuestra gente. Esto fue posible por medio de protestas pacíficas que contaron con la participación de numerosos ciudadanos, indignados por la publicación de chats cibernéticos del exgobernador donde había múltiples indicaciones de posibles fraudes y lenguaje indecoroso relativo a personas y aspectos de gobierno.

Estoy sumamente orgullosa de que hicimos historia, ya que esto se logró sin derramamiento de sangre ni violencia entre los manifestantes. Es un tiempo de solidaridad y alegría, pues hay esperanza de que las cosas estén mejor y los servicios básicos de electricidad y agua potable están funcionando. En la Navidad anterior todavía había personas sin servicio en la época festiva. Las navidades pasadas, creo que todavía nos estábamos superando. Aun se ven muchos techos azules.

Se dice que en Puerto Rico se celebran las Navidades más largas del mundo y estoy convencida de que es así.  Las fiestas, encedidos, música y adornos comienzan a verse desde principios de noviembre hasta mediados de enero con la llegada de los Tres Santos Reyes, las llamadas “octavitas” y la celebración de las Fiestas de la Calle San Sebastián, en la ciudad histórica de San Juan.

Estas Navidades estamos particularmente agradecidos pues Fabiola no tuvo ninguna hospitalización o evento de sangrado mayor. También Fabiola logró adaptarse a una escuela mucho más grande y exigente aunque esto representara más horas de estudio y utilizar un casco protector en los recreos. Claro, el casco tiene diseño de flores rosadas y mariposas azules.

Verdaderamente las Navidades son singulares. A mis amigos en los Estados, les deseo de corazón que algún día tengan la oportunidad de pasar unas Navidades en Puerto Rico. Les aseguro que será una experiencia que jamás olvidarán.

Sylvia vive en Puerto Rico con su esposo, Javier, y su hija, Fabiola.


Thanksgiving is celebrated in Puerto Rico as in the continental United States. The truth is that all federal holidays are celebrated, but we have “criollizado” (adapted to the Puerto Rican culture) it to a large extent. Typical Thanksgiving dishes are not the same, except for roast turkey, which is also sometimes replaced by pork. Even something called “pavochón” (Pavochón is turkey seasoned like a roasted pig and stuffed with mofongo. The word Pavochon is a portmanteau of Pavo, which means turkey, and chon, the last four letters on the word lechon, which means pig).

On the Puerto Rican table, rice is rarely lacking, and Thanksgiving is no exception. In this case, the typical is some variation of white rice with beans separately, such as yellow rice (cooked with some other joint element). Many times, we use rice with gandules (green pigeon peas), which is one of the favorite Christmas dishes on our island.

Instead of the traditional mashed potatoes of the States, potato or macaroni salad is made in Puerto Rico. The dessert is some flan, which can be vanilla, cheese, coconut, or even pumpkin replacing the traditional pie. Some are encouraged to make a tres leches, a delicious sponge cake, with hand-beaten meringue. I made their mouths water? That was the idea. Our holidays are usually delightful.

Since my in-laws died, we have overseen preparing the thanksgiving lunch/dinner in the house we inherited and that they used to use for this celebration. Sometimes an employer of one of the invited relatives donated the turkey, and we roasted it. The rest was contributed among all, like rice — the salad, etc.

This year, one of the children of the family won the turkey race, school competition in which the winner of the race is rewarded with a whole turkey. The turkey weighed 13 pounds, and we filled it with trifongo (Trifongo is a scrumptious savory dish from Puerto Rico. It is a combination of equal parts of fried pieces of green Plantains, yellow Plantains, and Yucca tubers. It is mashed with Garlic, Salt, adding Pork Rinds or Bacon for the) It is difficult to describe. You just have to try it at some point in your life, although in heaven, you must have enough. Let’s say you should meet with a Puerto Rican person who has learned to cook with their mother or grandmother to explain well how it is done because if not, I do not get to the point I want too.

After having played dominoes and eaten until we could no longer, instead of going caroling, we set up the Parrandas (Parrandas are social events that feature traditional Puerto Rican music, food, and drinks). This means that we also sing songs related to the celebration of Christmas, the only thing that is much louder and freestyle. The tradition of the parranda includes visiting with music friends and neighbors but many times entering the houses waiting to be entertained late at night. These unexpected visits are called asaltos, as they are like theft of sleep and refrigerator contents by hand armed with musical instruments, sometimes improvised, such as a pan and spoon.

Above all distinction, in both regions (in Puerto Rico as in the United States), this holiday tends to mark the beginning of Christmas, although some (like us) put our tree from earlier in November. I think the happy arrival of this Christmas in Puerto Rico, had to do with the fact that we didn’t have big hurricanes this year. We also had a great triumph as Puerto Ricans, provoking the resignation of a governor who did not try to respect our people. This was possible through peaceful protests that counted with the participation of numerous citizens, outraged by the publication of cyber chats of the former governor where there were multiple indications of possible fraud and improper language related to people and aspects of government.

I am incredibly proud that we made history, as this was achieved without bloodshed or violence among the protesters. It is a time of solidarity and joy because there is hope that things are better, and basic electricity and drinking water services are working. In the previous Christmas, there were still people without basic service during the holiday season. Last Christmas, I think we were again surpassing ourselves. You still see many blue roofs.

It is said that the most extended Christmas in the world is celebrated in Puerto Rico, and I am convinced that it is so. The festivities, lighted, music, and ornaments begin to be seen from the beginning of November until mid-January with the arrival of the Three Kings, the so-called “octavitas.”  It is a celebration that goes 8 days following 3 Kings Day (January 6th). An extension of the Christmas season in Puerto Rico. And the celebration of the San Sebastian Street Festivities in the historic city of San Juan.

This Christmas, we are particularly grateful because Fabiola had no hospitalization or significant bleeding event. Fabiola also managed to adapt to a much larger and more demanding school, although this represented more hours of study and wearing a protective helmet at recess. Of course, the helmet has a design of pink flowers and blue butterflies.

Indeed, our Christmas is unique. To my friends in the States, I wish you from the bottom of my heart that one day they will have the opportunity to spend Christmas in Puerto Rico. I assure you it will be an experience you will never forget.

 

Sylvia lives in Puerto Rico with her husband, Javier, and daughter, Fabiola.

*Note: “Infusing Love: A Mom’s View,” is a blog collection of personal opinions and a representation of individuals experiences. While extensive efforts are made to ensure accuracy of the content, the blog entries do not represent HFA or its Board of Directors. The blog is also not intended to be construed as medical advice or the official opinion/position of HFA, its staff, or its Board of Directors. Readers are strongly encouraged to discuss their own medical treatment with their healthcare providers.

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